sábado, 24 de diciembre de 2016

Feliz Noche.

Pues un año más, llegamos a este punto. Y este año felicito por aquí, si os parece bien. Una felicitación para todos. Para los que creen en uno o en varios. O en ninguno.


No sé en qué momento nació Jesús. No sé si hubo un niño llamado Jesús, pero nacen miles y todos son un milagro.
No sé en qué momento parió María. No sé si hubo una María, pero paren miles y todos esos partos son sagrados.


Pero recordad algo. Especialmente, los que creen. Recordad que hubo un día en que una mujer escuchó a su cuerpo, supo cuándo sucedería todo, se entregó a ello. Se apartó de todos, buscó un lugar caliente y oscuro, y ella sola demostró de lo que una mujer es capaz. Demostró que somos poderosas, que nada se puede poner en nuestro camino, que no nos pueden decir que somos menos o que no podemos, porque dentro de nosotras hay una fuerza inconmesurable. Y eso, mis bellas mujeres, todas vosotras, creáis en lo que creáis, llevadlo con vosotras.


Y recordad también que si lo celebramos un 25 de diciembre, 3 días después del solsticio de invierno, es porque en ese momento la luz empieza a ganar a la oscuridad. Es Saturnalia, el Sol victorioso.  Los días vuelven a ser más largos que la noche; la oscuridad se repliega, poco a poco, mientras la luz vuelve a ganar camino.
Así que en este día especial, recordad que por negro que lo veamos todo, la llama más pequeña acaba con la oscuridad más profunda. Por eso os deseo mucha luz para el resto del año, y que el sol, en su renacimiento, os llene de dones.


¡Ah! Y para mis leoneses. Especialmente este año en que vemos cómo se apaga la luz de la oscura mina, no dejéis de luchar nunca. Ojalá La Vieja os traiga todo lo que necesitáis!


Besos y Mucho Amor.


PD: ¿veis? Se puede ser atea y felicitar la Navidad. ;)