miércoles, 25 de enero de 2017

A vueltas con cabreos y desesperanzas

Quienes seguís este blog ya sabéis que tengo dos hijas con Altas Capacidades Intelectuales. Quienes además de seguir el blog, me seguís en las redes sociales, me habéis leído muchas veces indignada, enfadada, disgustada, ... por la lucha que esta característica ha supuesto para nosotros como padres y como familia. Pues hoy escribo con el corazón roto.
Os voy a presentar a Estela, a Estelita, como se la conoce en el Caralibro. Ella es quien pone su pluma en la construcción del blog Viviendo Con Superdotados. Por favor, leed el blog porque merece la pena.
Estela, Estelita, es una mujer cañón. Lleva años luchando para que sus hijos, ambos superdotados, sean atendidos en un sistema educativo que está claro que desprecia el talento. Ha sido presidenta de la Asociación Leonesa de Altas Capacidades (ALAC), y desde su lugar en el mundo milita para que estos niños sean conocidos, atendidos y respetados en su singularidad. Como yo, sólo pide eso para sus hijos; ni más ni menos que si hubieran tenido cualquier otra. Y como yo, como casi todos los padres, se encuentra con paredes de ladrillo.
Esta semana Estelita tuvo una cita con un profesor de sus hijos y salió en tal estado de nervios que decidió hacer un directo para que todos vieran hasta dónde puede sufrir una madre la injusticia con los hijos. Perdóname Estela, compañera, pero no voy a compartir el vídeo. Y no lo voy a hacer porque me ha roto el corazón, no quiero verte así. Pero quede claro: yo también he salido de tutorías en el mismo estado, llorando y con ganas de gritar, porque implorar ayuda ya lo hice y tampoco.
¿Cuál es el problema?
El principal es la falta de formación de los profesionales de la enseñanza sobre las características REALES de estos niños. Así tenemos un excedente de profesores que NO VEN las altas capacidades, entre otras cosas, porque lo que buscan es otra cosa.
Como no tienen formación (y aquí un inciso de esos que tanto me gustan: en todas las provincias hay jornadas de formación promovidas por las distintas asociaciones; desde luego, doy fe, en León ha habido jornadas de formación para profesionales organizadas por ALAC, así que quien no está formado en el tema es porque no le sale de la pituitaria hacerlo) se  guían, en sus observaciones, por lo que han visto en los medios o vete tú a saber dónde: estereotipos.
Meto caña aquí con lo de los medios porque me toca por los dos lados. Cada vez que leo un reportaje en algún medio sobre niños superdotados, para empezar meten una foto "ilustrativa" de un niño que más parece un personaje de peli mala de Disney que un niño, con sus gafitas, el pelo revuelto a lo Einstein, y rodeado de fórmulas matemáticas. Por cierto, que a Einstein, señores, le echaron del instituto por burro, porque suspendía mates.
Vamos, que lo que buscan muchos profesores a la hora de "ver" las altas capacidades es al "Sapientín" de Zipi y Zape, no a un niño de verdad. Y claro, se les escapa el tema.
Pues señores: un niño superdotado, a veces (muchas) suspende. Las notas no tienen nada que ver con el diagnóstico (odio el concepto), la detección (mucho mejor) de las Altas Capacidades.
Un niño superdotado no es, necesariamente, un niño estudioso. De hecho, muchas veces necesitan ayuda para comprender este sistema educativo de mierda.
Para que os hagáis una idea: si tú le preguntas a un niño superdotado cuál es la distancia más corta entre un punto A y un punto B, es probable que empiece a encontrar en medio puntos con las letras del abecedario completo, y no llegue nunca al puto punto B. Y lo que ese niño necesita es que le ayudes a encontrar el punto que debe buscar, a separar el grano de la paja. No necesita que le digas que no es capaz de encontrar el grano, que eso ya lo sabe, y por eso, la mayor parte de las veces, se siente un total inútil.
Y sobre todo, no pienses que un  padre o una madre "se empeñan en que su hijo sea superdotado", que no es así. Que si te ha llegado a ti la valoración es porque un orientador o un psicólogo le ha hecho las pruebas de detección pertinentes (que no son tus putos exámenes de mierda) y le ha pasado ese informe a la inspección educativa para que lo selle. Que si la madre o el padre te saca a colación ese informe es para que tú cumplas con tu obligación de atender académicamente esa circunstancia, no para que digas las tonterías que dices siempre.