viernes, 13 de enero de 2017

Mirando al cielo de nuevo

Esto es una tontería. Pero como es mi blog, es mi tontería.
El caso es que desde que vivo en Trobajo del Camino miro al cielo. No sé si hay más cielo, más tiempo, más ganas, ...
Ayer estaba con mi hija mayor e hice estas fotos:



Volvíamos de hacer unas compras y nos fliparon los colores. Parecía que alguien había puesto un filtro al cielo. Os juro que no fui yo.
Igual ahora los veis y decís "qué tontería en lo que se fija. Yo sólo veo el China City. Una cutrez". Bueno, yo veo la gradación de magentas y azules y flipo. Una tara de mi época de fotógrafa, supongo.


El caso es que me planteo que hasta que no vine a vivir a un pueblo, no había visto el cielo. Es alucinante, porque he vivido en una ciudad pequeña y me he venido a vivir a un pueblo grande. De hecho, entre León y Trobajo no hay límites claros en algunos puntos.
Pero aquí, en el pueblo, hay más colores en el cielo, o más cielo para ver colores. Es el mismo cielo, supongo, pero hay más cacho.


Y eso me hace plantearme el poquito cielo que ven en otros lugares, en las grandes ciudades. Quienes vivís en Madrid, o Barcelona, por ejemplo, ¿cuánto cielo veis? ¿Cuántos colores hay en vuestro cielo?
Hacedme un favor y mirad. Observad a ver si os basta con mirar hacia delante, como yo cuando hice estas fotos, o tenéis que mirar hacia arriba y buscar un trocito entre edificios. Fijaos si se ven colores o sólo un color.
Y si veis menos colores y menos cacho, no os quejéis cuando os digan que os cortéis con el coche.
Igual os falta cielo.