jueves, 16 de marzo de 2017

En dos palabras

Si me ves por la calle con un enfermo dependiente...


- No me mires con compasión: no la quiero
- No le mires con compasión: no la necesita
- No le digas "qué bien te veo": sabe que mientes
- No le digas "qué mal te veo": no jodas...
- No me digas "buff, la que se os avecina": lo sé
- No me des consejos que no te he pedido: Sabemos lo que tenemos que hacer, y si creemos que nos puedes ayudar, ya te lo diremos
Y entonces, ¿qué puedes hacer?
Habla con nosotros si quieres hacerlo, abrázale, así sabrá que le aprecias, que te acuerdas de él, pero que no te da pena.
Danos la mano. A los familiares nos hace la misma falta saber que estás ahí para lo que nosotros necesitemos.
Si eres muy cercano y quieres saber cómo está realmente, pregunta sin rodeos. Lo que podamos responderte, te lo responderemos y lo que no, pues ya nos tomaremos un café.
¿Por qué escribo esto? Pues porque creo que era necesario.


(Mini entrada rescatada de mi muro de Facebook de hace dos años, cuando empezó todo)