miércoles, 5 de abril de 2017

Carta abierta a un profe cualquiera

Querido profesor. Ese que está muy preocupado porque a mis hijas no se les olvide nada de lo que aprendido en este eterno trimestre. Ese que precisamente por esa preocupación, mandará a mis hijas un millón de deberes. Ese que puede que ponga un examen justo el día que lleguen de vacaciones, porque "tenéis 10 días para estudiar".

Querido tú.
Estas vacaciones, tenemos previsto:

  • Dormir mucho.
  • Permanecer en la cama despiertos, un poquito más, todos juntos.
  • Leer libros que no están en la escuela.
  • Inventar historias
  • Contar cuentos imaginados
  • Tirarnos en el sofá
  • Ver pelis (muchas, a ser posible)
  • Jugar en el ordenador
  • Sacar a pasear a Linda, sin prisas
  • Hacernos reír hasta que nos dé la tos
  • Hacer una tarta de queso y chocolate blanco.
  • Hacer magdalenas
  • Trasplantar las matas de habas, que el contenedor que les hicimos se les ha quedado pequeño.
  • Trasplantar el ficus, que está que ya no cabe el pobrecito y quiere seguir creciendo
  • Mirar fijamente cómo crece un clavel
  • Ir de excursión al campo y comer tortilla
  • Aburrirnos un par de veces al día, lo justo para que alguien diga "Mamá, me aburro", y yo pueda contestar "pues te desaburres"
  • Jugar en la calle
  • Puede que ir al parque
Como puede ver, entre tanta vida no hay ni un segundo para hacer deberes ni para preparar el examen. Le pediría disculpas por la falta de empatía con usted, pero casi que no; casi que le pido la empatía, pero para sus alumnos.
Las vacaciones son eso, vacaciones. Cuando nosotros estamos de vacaciones, no nos llevamos un poco de trabajo para no olvidarlo. Son días de estar más tiempo haciendo lo que nos dé la gana y disfrutando tiempo en familia. En 10 días no se van a olvidar las cosas, si éstas se han enseñado bien, y ese es su trabajo en los meses en que no hay vacaciones. En las vacaciones se aprenden cosas que jamás encontraremos en los libros, y hacemos cosas que no podemos hacer de otra manera.
Así que, ponga lo que ponga hoy el cuaderno de mis hijas, estos días, no harán deberes. Si eso, ya viene usted y me castiga a mi en mi casa sin salir.

Muchas gracias por su atención.
Atentamente
Raquel